“El Toque cultural”
Por: Lic. Francisco Pájaro Anaya.
Cuando caminamos por las calles de la ciudad de San Juan del Río, cada una de ellas nos cuenta una historia distinta. Cada calle tiene su esencia, su forma y algo que la hace diferente de las demás. En lo personal, todos los días recorro las calles del Centro Histórico y, a veces, me sorprendo con lo que encuentro, con quienes viven ahí o con quienes alguna vez habitaron estos lugares.
Pero la ciudad no es solo su Centro Histórico. Con el crecimiento de la llamada “zona oriente”, toda la parte “nueva” de esta gran ciudad también guarda historias importantes para quienes viven en esos rumbos.
Basta con mirar a nuestro alrededor: quiénes son nuestros vecinos, quiénes son los que ya no están, cuántos negocios han cambiado o cuántos permanecen desde hace décadas. Todo ello conforma lo que es la ciudad y su vida siempre tan dinámica.
Caminar, por ejemplo, por la avenida Juárez nos hace recordar la historia de San Juan del Río, donde el antiguo Camino Real de Tierra Adentro fue dando forma a la ciudad desde la época virreinal hasta nuestros días. Cómo no recordar lugares emblemáticos de esta avenida, como el restaurante “La Bilbaína”; los bancos que ahí estuvieron, como Bancomer (Banco de Comercio) o Banamex en la esquina con la calle Hidalgo; o sitios ya desaparecidos como el restaurante “Los Corceles”. Y cómo olvidar —ahora que se acerca un nuevo mundial— aquella ocasión en que la selección de España visitó la ciudad después de su partido en el estadio Corregidora, un suceso que paralizó a San Juan del Río.
Y así podemos seguir caminando por nuestras calles, admirando las grandes casonas virreinales, los negocios de antaño o recordando a personajes que vivieron aquí y que incluso dieron nombre a las calles o a ciertos tramos de ellas: “las güeras de Palacio”, los Martínez de la avenida, entre muchas otras referencias que marcaron la vida sanjuanense.
La invitación es a caminar, recordar e incluso descubrir lo que las calles de San Juan del Río guardan y que, muchas veces, pasa desapercibido. Solo así entenderemos por qué existieron calles como la de los Infantes, la de los Aguadores o la de Tránsito, nombres que hoy pasan inadvertidos para muchos sanjuanenses.








