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El Puente de la Historia

“El Toque en la cultura”

Por :Lic. Francisco Pájaro Anaya.

​El Puente de la Historia, también llamado Puente Nacional, Puente de Piedra o Puente de la Venta, es sin duda uno de los íconos más importantes de San Juan del Río y, por ende, del Camino Real de Tierra Adentro, siendo uno de los pocos puentes de este antiguo camino que conserva su estructura original y que continúa utilizándose de manera permanente.

Su origen se remonta a la necesidad de cruzar el caudaloso río que da nombre a la ciudad y que constituía un paso obligado en la ruta hacia el norte y occidente del país, así como en sentido contrario hacia la Ciudad de México.

En el año de 1710, a iniciativa de los habitantes de la ciudad, el virrey duque de Alburquerque, don Francisco Fernández de la Cueva, marqués de Cuéllar, otorgó el permiso correspondiente para la construcción del puente. Para ello se contrató a uno de los mejores arquitectos de la época, Pedro de Arrieta, originario de Pachuca. Gracias a su intervención se edificó un puente sólido, de arquitectura notable, que resolvió el problema que enfrentaba San Juan del Río. Es importante señalar que la obra fue costeada por el pueblo, y gran parte de los gastos se cubrieron con las aportaciones de los miembros de la Cofradía del Rosario, establecida en el Templo de Santo Domingo. Esta cofradía operaba una canoa que cobraba por cruzar el río; las utilidades generadas se ahorraron y finalmente se destinaron a sufragar la construcción del puente.

La obra concluyó el 23 de enero de 1711, y a lo largo de los años han transitado por él grandes personajes de la historia de nuestra patria y del estado de Querétaro. En la primera mitad del siglo XX, el puente fue ampliado en su parte norte para permitir el tránsito vehicular de la entonces llamada Carretera Panamericana, y desde entonces permanece como lo conocemos hoy.

Vale la pena mencionar que el arquitecto Pedro de Arrieta, creador del ahora llamado Puente de la Historia, también construyó la antigua Colegiata de Guadalupe, hoy Basílica Antigua, así como el Templo de la Profesa en el centro de la Ciudad de México, siendo estas algunas de sus obras más destacadas durante el virreinato.

Como dato curioso, hoy en día el puente no cuenta con un nombre oficial. La denominación “Puente de la Historia” proviene del lema de la feria del 450 aniversario de la ciudad, gracias a la propuesta del licenciado Felipe Muñoz Gutiérrez, cuya imagen oficial era precisamente la fotografía del puente sobre el río San Juan. Sin embargo, de manera formal, el puente carece aún de una denominación oficial

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