En un ambiente de recogimiento y devoción, miles de fieles participaron en el tradicional Viacrucis por las calles del Centro Histórico, una de las celebraciones más emblemáticas de la Semana Santa en el municipio.
La representación tiene sus orígenes en la época virreinal, cuando comenzó a realizarse desde la parroquia de San Juan Bautista, uno de los templos más antiguos del centro del país, con registros históricos desde 1570.
El recorrido parte del templo parroquial y se desarrolla por la calle Guerrero, antiguamente conocida como “Calle de la Estación”, en alusión a las estaciones que conforman este acto religioso.
El punto culminante es el Templo de la Santa Veracruz, también llamado del Calvario, donde se congregan los asistentes para presenciar la representación final del Viacrucis.
Durante la jornada destacan diversas imágenes religiosas de gran valor histórico, como la del Señor de las Tres Caídas, considerada la más antigua, así como otras figuras de los siglos XVIII y XIX, utilizadas desde la época colonial como parte de la evangelización.
Al caer la tarde, a las 19:00 horas, se realiza la tradicional Procesión del Silencio, en la que las imágenes son trasladadas nuevamente a la parroquia de San Juan Bautista a través de las calles del Centro Histórico, marcando el cierre de esta significativa expresión de fe.




